CUIDAR LA VOZ DESDE LA INFANCIA. DISFONÍAS INFANTILES

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La disfonía infantil es un cambio en las características de la voz del niño. Puede ser de causa congénita o adquirida (por mal uso o abuso vocal). Son bastantes frecuentes, sobre todo en los niños.

Si el niño grita, abusa de la voz, sufre catarros o faringitis frecuentes, existirá una mayor predisposición a que aparezca de forma crónica.

En algunos casos esto sucede desde la niñez y se va intensificando. El niño nota primero fatiga vocal (se “cansa” al hablar) y sensación de picor o escozor de la garganta, lo cual provoca que cada vez carraspee y tosa mas.

Normalmente los niños no son conscientes de su problema si este no es muy acusado, y no se acuerdan del motivo de su aparición. Se suelen quejar de que regresó afónico de una excursión, o de un cumpleaños, que ha cantado mucho…

Como cualquier padre sabrá, es difícil impedir que los niños griten, pero es necesario tratar de evitarlo. Entre las causas de las ronqueras frecuentes se encuentra: la tos crónica debido a catarros, bronquitis, asma,….los carraspeos y los abusos de la voz (gritos, hablar rápido, hablar excesivamente….)

La mayoría de estos trastornos si no se reeducan antes de la pubertad dificultan la evolución de la muda y provocan disfonías, que van desde pasajera a la ronquera permanente, y a las deformaciones graves o definitivas de las cuerdas vocales que las encontraremos en la adolescencia y en el adulto. Es muy importante la reeducación lo más temprana posible.

Los padres a menudo no le dan suficiente importancia hasta que la alteración aparece muchas veces o se instaura de manera crónica. A veces, como ellos también se ponían muy afónicos de jóvenes (o incluso en el momento actual) les parece normal que sus hijos sufran disfonías.

Es importante enseñar a los hijos a hablar, lo mismo que se hace con el resto de aspectos.

Algunas recomendaciones:

Reeduca los malos hábitos del niño: gritos, rabietas y llantos exagerados, imitación de ruidos o sonidos continuamente.
Préstale atención al niño solo cuando no grite
– Asegura que la casa tenga un nivel sonoro óptimo (volumen TV…)
– Evita que hable sin aire, o que apure el aire demasiado al hablar. Explícale que tiene que hablar despacio y coger aire cada poco tiempo.
Sonar la nariz cuando esté obstruida. Si tiene moco espeso puede hacerlo limpiando con agua o suero, y luego suene la nariz.
Humidifica su habitación. Se consigue fácilmente colocando un vaso con agua sobre el radiador (tanto si está encendida como apagada).
– ¡Cuidado! Los niños aprenden de los padres, qué dicen (“uy, dónde habrá escuchado este niño eso”) y sucede los mismo con la forma de hablar. De manera que si los padres hablan muy alto o muy rápido, lo mas probable es que los hijos lo hagan también. Es decir, Los padres deben ser el modelo a imitar, Por tanto hay que procurar hablar despacio y vocalizar bien, y mirar a la cara.

Patricia Pombo

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