Cambios en la página

Quería agradeceros a todos vosotros el interés mostrado por .oO PequeEnFamilia Oo.

También quería comunicaros que recientemente se han realizado cambios en la página y el blog ha sido cambiado de alojamiento, por lo que es posible que a partir de este momento, dejéis de recibir las entradas y contenidos semanales.

Por este motivo, quería informaros de que si queréis continuar recibiendo las novedades, artículos, y contenidos, podréis hacerlo simplemente entrando como si fuese la primera vez en www.pequeenfamilia.org y volver a suscribiros, si así lo deseáis.

Muchas gracias de antemano, y espero poder seguir ofreciendo temas de vuestro interés.

Alejandra F. Aladro

Cuando el colegio deja de ser un lugar seguro, primeros síntomas

.oO PequeEnFamilia Oo.

El acoso escolar es una situación injusta

De forma general, los niños acuden al colegio contentos. Van a un lugar seguro donde están sus amigos y donde los profesores ofrecen un entorno seguro. Pero hay en ocasiones, que los menores hacen que este espacio seguro deje de serlo. Estamos hablando de las situaciones de acoso escolar.

Pero, ¿qué entendemos por acoso escolar? Acoso escolar es una situación que se da de forma continua en el tiempo en la que uno o varios menores ejercen maltrato verbal o físico de forma intencionada hacia otro menor, con el fin de que éste, se sienta sometido e intimidado, degradando la dignidad del menor y poniendo en peligro su  integridad física y psicológica.

A continuación os vamos a exponer cuales son las señales de las que debemos estar atentos:

  • Miedo y reticencia a ir al colegio.
  • Evita realizar actividades con sus compañeros de clase, tanto dentro como fuera del colegio.

Ver la entrada original 197 palabras más

La Carita de las Emociones

Las emociones son algo que todos tenemos, pero que en muchas ocasiones no sabemos identificar y mucho menos nombrar. En otras ocasiones ya hemos hablado sobre ellas y sobre cuales son las cuatro emociones básicas, pero en esta ocasión os voy a mostrar una pequeña manualidad para hacer con los peques de la casa y luego jugar y aprender sobre sus emociones.

image

Es una cara divertida, en la cada pieza se puede combinar y cambiar de posición, haciendo que según coloquemos las piezas, pongamos una expresión que representa a una emoción.

Los materiales que he utilizado para fabricarla son los siguientes:

– Goma eva de diferentes colores.

– Velcro adhesivo.

– Pegamento para tejidos.

– Tijeras

image

Una vez preparados todos los materiales, he recortado las piezas según las formas de los elementos de la cara; un círculo para la cara, dos cejas, dos formas de ojos, una nariz, una boca, y cuatro círculos para las mejillas.

image

A continuación, coloqué el velcro adhesivo en los lugares donde van cada parte de la cara, menos la nariz que la he pegado directamente con el pegamento para tejido, ya que la nariz no la vamos a mover. Con este pegamento también he pegado las pupilas a la forma de ojo y las lagrimitas a las mejillas tristes.

Con el pegamento para tejidos hay que tener paciencia porque tarda en secar.

image

Ahora ya tenemos todas las piezas listas y podemos jugar a colocarlas según nuestro estado de ánimo del día, o para identificar las emociones que nos provocan diferentes situaciones.

Aquí os dejo algunos ejemplos:

Carita Sonriente

image

Carita Triste

image

Carita Enfadada

image

Carita Tímida

image

En ocasiones nuestros peques, todavía no saben “poner palabras” a lo que están sintiendo, y con nuestra Caritas de las Emociones, pueden expresar lo que sienten a través de un juego.

Otra de las opciones que tenemos para expresar lo que sentimos, es a través de la caja “Todo Corazón”, donde los peques podrán dibujar la funda de la agenda de su mami, y así las madres, llevar siempre una obra de arte del mejor artista del mundo, su hijo.

image

Alejandra F. Aladro

Apoyando en los estudios

.oO PequeEnFamilia Oo.

20130619-103938.jpg

L

Durante la época escolar los niños tienen que realizar un elevado número de actividades, dentro y fuera del colegio. Las clases propiamente dichas, los deberes, los trabajos, el estudio y repaso de las materias, las actividades extraescolares, las tareas en las que tengan que colaborar en casa y, aunque no parezca importante, disfrutar de tiempo libre y de ocio.

Dependiendo de la edad, ellos tendrán mayor o menor capacidad para organizar y gestionar su tiempo; pero aunque tengan edad suficiente, debemos estar atentos de cómo se organizan para que cumplan con todas sus obligaciones y para que no pierdan tiempo de ocio y de descanso.

Hay varias cosas que debemos tener en cuenta para poder echar una mano a los niños durante su época de estudio:

El tiempo de descanso es fundamental: no importa que tengan muchos deberes y mucho que estudiar para el “examen…

Ver la entrada original 372 palabras más

¡Juguemos!

¡Juguemos!

Todos sabemos que los niños pasan gran parte de su tiempo jugando, pero, ¿sabemos por qué lo hacen? y ¿para qué les sirve?

El juego no es únicamente una actividad lúdica, es una actividad que les sirve para entrenar habilidades que pondrán en práctica a lo largo de su vida y que les sirve para un sano desarrollo de la personalidad infantil.

Mediante el juego, los niños aprenden sin darse cuenta de que están aprendiendo, por este motivo es positivo que los padres faciliten a sus hijos actividades lúdicas con carácter educativo, adecuadas a la edad y capacidades del niño, es decir, el juego en cada edad tiene unas características diferentes y que debemos respetar y no forzar.

El juego en cada edad tiene unas características particulares que se centran en las habilidades que están adquiriendo en esa etapa:

1. De los 0 a los 2 años: Esta etapa, denominada por Piaget, Estadio Sensoriomotor es la etapa en la que se desarrolla un juego funcional  en el que al principio reacciona frente a los reflejos y progresivamente, irá realizando actos más voluntarios en los que usará su propio cuerpo como herramienta para ir descubriendo objetos y como se manejan. Durante esta etapa, principalmente el juego sirve para estimular los sentidos de los niños.

2. De los 2 a los 6 años: También denominada Estadio Preoperacional que tiene como característica el desarrollo del juego simbólico, es decir, juega a imitar lo que los adultos hacen en su día. Es el momento en el que juegan a que cocinan, a mamás o papás, a que trabajan como sus padres… En este periodo comienza el desarrollo de la imaginación y comienzan las interacciones voluntarias con otros niños y con los adultos.

3. De los 6 a los 12 años: Piaget denomina a esta etapa Estadio de Operaciones Concretas  en el que los niños incorporan las reglas en el juego. Durante esta etapa se practican las habilidades sociales, las aceptación, creación e incorporación de reglas.

El Jefe del Servicio de Cuidados Intensivos Pedriáticos del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, el Dr. Juan Casado Flores nos dice: “El juego es la actividad más importante de los niños. Los niños juegan, no solo para divertirse o distraerse, también lo hacen para aprender, es su universidad, es el termómetro que mide su salud. El juego no es una pérdida de tiempo, es fundamental para los niños. Un niño que juega está sano física, mental y emocionalmente, mientras que si no juega está enfermo”.

Alejandra F. Aladro

La hora de la comida

Alimentos nuevosMuchos padres se preguntan cómo evitar discusiones con sus peques a la hora de dar de introducir alimentos a la hora de la comida. Este hecho suele provocar muchos quebraderos de cabeza a los padres.

Cuando empezamos a introducir alimentos sólidos en la alimentación de nuestro hijo, siempre seguimos las pautas que nos facilita el pediatra, pero el pediatra, generalmente, no nos dice como podemos hacer para que las pruebe.  Por eso os vamos a ofrecer unas pautas que podéis seguir para facilitar el acercamiento de el peque de la casa a los alimentos nuevos. Estos pequeños puntos os pueden ayudar con los niños más pequeñitos y también con los que ya no lo son tanto.

  1. Jugar con la comida:  Sí, lo que habéis leído, jugar con la comida. A los niños les gusta explorar, investigar, son pequeños científicos haciendo pruebas y obteniendo resultados. Con la comida, ellos deben hacer lo mismo, experimentar, tocar, probar a su ritmo. Pensad cuando a nosotros como adultos nos dan algo nuevo, ¿qué hacemos? Olemos, probamos un trozo pequeño, lo saboreamos lentamente, e intentamos buscar en nuestro recuerdo sabores parecidos. Pues eso mismo debemos permitir a los niños.
  2. Los dedos primero, la boca después:  El primer acercamiento que tienen los niños con las cosas es a través de las manos. Así que dejémosles que coman con las manos, al menos los primeros bocados, así podrán observar su textura, su color, su temperatura.
  3. Bocados pequeñitos:  Los niños suelen comer con bocados pequeñitos de por sí, pero cuando prueban cosas nuevas esos bocados suelen ser más pequeños aún.
  4. Cantidades pequeñas el primer día: El primer día que les damos un alimento nuevo, es bueno, que sólo dejemos que lo pruebe, no ponerles un plato completo con este nuevo sabor. Podemos ir introduciendo mayor cantidad de ese alimento nuevo. Deben ir tolerando el sabor nuevo, aceptándolo. 
  5. Tiempo al tiempo: Debemos respetar que no quieran comer algo las primeras veces, por ello es importante no obligarles, ya que si les obligamos estaremos provocando una situación de ansiedad ante ese alimento y le cogerán “manía”. Hay sabores que pueden resultar muy fuertes al principio o texturas muy novedosas para las que no están preparados; hay un sinfín de alimentos que tienen los mismos nutrientes, si de momento no quieren uno, probemos con otro.
  6. Implicarles en la preparación:  Cuando van siendo mayores, podemos dejarles estar en la cocina viendo y ayudando en la cocina dentro de sus posibilidades. Que conozcan, jueguen con el alimento antes de su preparación, que observen como se transforma, de esta forma lo conocerán, ya no será un desconocido.

Pero sobretodo, y lo más importante, es crear un clima agradable y sin presiones durante el horario de las comidas, así podremos permitir que nuestros hijos disfruten con el mundo de la comida.

Alejandra F. Aladro

Inteligencia Formal vs. Inteligencia Emocional